Si quieres escuchar el nuevo álbum de Kanye West tendrás que comprar su propio gadget. Y cuesta 200 dólares

¿Te gusta el rapero Kanye West, alias Ye? ¿Quieres disfrutar de su nuevo álbum, ‘Donda 2’? Pues entonces es mejor que vayas haciéndote con Stem Player, un dispositivo que permite escuchar, remezclar y editar música lanzado en 2021 por la firma electrónica Kano Computing y el propio West. A través de su cuenta de Instagram, el músico, diseñador y productor estadounidense ha anunciado que su nuevo trabajo, que se lanzará en cuestión de días, estará disponible únicamente en su propio gadget, dejando fuera a las principales plataformas del sector. Eso sí, prepárate para rascarte el bolsillo. El dispositivo de West cuesta 200 dólares, el equivalente a 176 euros.

“‘Donda 2’ sólo estará disponible en mi propia plataforma, Stem Player. No en Apple, Amazon, Spotify o YouTube“, avanzó West en su cuenta junto a un vídeo del dispositivo y un mensaje que deja claro por qué ha decidido limitar el acceso a su álbum, que se estrenará el próximo martes: “Hoy en día los artistas reciben únicamente el 12% del dinero que gana la industria. Es hora de liberar la música de este sistema opresor. Es hora de tomar el control y construir el nuestro propio”.

“Fijamos el precio de nuestro arte”

“Siento la misma sensación que cuando me mudé a Nueva York para triunfar en la música. No sabía qué iba a pasar, pero sí que tenía que moverme. Después de diez álbumes, después de estar bajo diez contratos. Rechacé un contrato de cien millones de dólares con Apple. Nadie puede pagarme para que me falten el respeto. Fijamos nuestro propio precio para nuestro arte. Las empresas tecnológicas hicieron que la música fuera prácticamente gratis, así que si no haces merchandising y giras no comes”, censura el rapero, que a lo largo de su carrera a vendido más de 160 millones de discos y acumula 22 premios Grammy en su vitrina: “Estoy dispuesto a morir de pie porque no voy a vivir más de rodillas. Yo dirijo esta compañía al 100%, no tengo que pedir permiso”.

Según detalla West, la compañía dispone de alrededor de 67.000 dispositivos, aunque está fabricando unos 3.000 cada día. La música puede descargarse en stemplayer.com, donde se aportan algunos datos sobre el dispositivo, que —como explica el propio rapero— permite reproducir cuatro elementos de la pista, como la voz, la batería, el bajo y “samples”, y dispone de un reproductor MP3. Entre otras aplicaciones, el gadget permite añadir efectos, mezclar y control la velocidad.

Poco después del anuncio, el artista colgaba otra publicación —ya no disponible, pero recogida por Daily Mail— en la que aseguraba que el ritmo de ventas del dispositivo se había disparado con la comercialización de 6.217 unidades y el ingreso de 1,3 millones de dólares en solo 12 horas. En otra publicación, de hace varias horas y en la que ya no cita directamente el Stem, el rapero apunta: “Hemos hecho $2,227,012.05 en 24 horas. Dios es bueno. Gracias por tomar este viaje”.

El altavoz de Stem Player es de 97 db, el conector Jack de 3,5 mm y dispone de 8GB de almacenamiento, puerto USB-C y conexión Bluetooth. Así, además de escuchar los temas como en un altavoz portátil, el usuario tiene la opción de jugar con las diferentes pistas y personalizar las canciones gracias a un control háptico y deslizadores luminosos. Las mezclas pueden guardarse.

Aunque en sus mensajes incluye el link del dispositivo, lo que no ha aclarado es si ‘Donda 2’ estará disponible para quienes ya tengan el Stem Player y, en ese caso, si les costará algo descargarse el álbum. El gadget se lanzó el año pasado y se envió a los clientes con el primer ‘Donda’.

Stem Player no marca el primer movimiento de West para ganar independencia con respecto a las principales plataformas de distribución musical. En 2016, por ejemplo, lanzó ‘The Life of Pablo’ de forma exclusiva a través de Tidal, una plataforma lanzada hace años con apoyo de los creadores —con Jay-Z a la cabeza— junto al mensaje de que el trabajo no se sacaría a la venta. Apenas un par de meses después, sin embargo, acabó en Spotify, Apple Music y Google Play.

West tampoco es, en cualquier caso, un verso suelto en su lucha contra las grandes distribuidoras de streaming. Antes que él, en 2014, Taylor Swift retiraba toda su discografía de Spotify tras mostrarse muy crítica con ella. “La piratería, el compartir archivos y el streaming ha reducido dráscticamente la venta de álbumes de pago”, llegó a censurar en un artículo publicado en Wall Street Journal.