Probamos el nuevo iPhone SE: un móvil manejable con una pantalla de marcos gigantescos

El iPhone SE estuvo el año pasado entre los 10 móviles más vendidos del mercado, según la consultora Counterpoint Research. Si por algo destaca este terminal es por un diseño compacto y un precio más asequible que los buques insignia de Apple. EL PAÍS ha probado durante unos días el iPhone SE de tercera generación, un móvil presentado a principios de marzo que estrena conectividad 5G e incorpora el mismo procesador que los potentes iPhone 13.

El móvil está disponible en tres colores —negro, blanco y rojo— desde 529 euros. Su diseño difiere bastante de la gama de iPhone 13. En cambio, la compañía de Cupertino (California) mantiene algunas características que ya incorporó en terminales más antiguos, como el iPhone 8. En vez de bordes planos, el iPhone SE cuenta con curvaturas en los laterales. Además, prescinde del gran módulo de cámaras cuadrado que incorporan los iPhone 13 en su parte trasera e incorpora una sola lente.

El terminal es, ante todo, un móvil pequeño y ligero: mide 13,8 centímetros de alto, 6,7 centímetros de ancho y 7,3 milímetros de grosor, y pesa 144 gramos. Se maneja perfectamente con una mano. Una de sus grandes ventajas frente a los dispositivos grandes por los que apuesta la mayoría de fabricantes es que puede guardarse fácilmente en bolsillos de distintos tamaños; pero sus pequeñas dimensiones no lo hacen un terminal idóneo para consumir contenido audiovisual o para pasar tiempo con videojuegos.

Su pantalla de 4,7 pulgadas resulta muy pequeña, incluso al compararlo con móviles compactos, como el iPhone 13 Mini (5,4 pulgadas). Además, se echa en falta un mayor aprovechamiento del frontal, que, en este caso, es del 65%. En él, destacan unos grandes marcos negros. El área inferior incorpora un sensor Touch ID, que sirve tanto para desbloquear el terminal rápidamente con la huella dactilar como para invocar a Siri o volver a la pantalla principal. A diferencia de los iPhone 13, el SE 3 no incorpora Face ID, el sistema para desbloquear el móvil con reconocimiento facial.

En el apartado fotográfico, el iPhone SE es más sencillo que sus hermanos mayores, puesto que carece de gran angular y teleobjetivo. También se queda fuera de la guerra de los megapíxeles: solo cuenta con una cámara frontal de 7 megapíxeles y una trasera de 12 megapíxeles. La cámara principal funciona muy bien cuando las condiciones de luminosidad son favorables. Además de un buen nivel de detalle, se consiguen fotografías realistas y con un buen rango dinámico. Con la cámara frontal, las fotografías también resultan bastante nítidas por el día. Eso sí, ambos sensores sufren un poco más cuando hay la luz es escasa. El terminal carece de modo noche y, al hacer capturas nocturnas, se pierden detalles y aparece ruido.

Pese a sus pequeñas dimensiones, el iPhone SE es un móvil potente, ya que incorpora el procesador de los iPhone más ambiciosos del mercado: el chip A15 Bionic. Además, por primera vez es compatible con las redes 5G. Aunque Apple no suele revelar en sus eventos la memoria RAM de sus móviles, varios medios especializados apuntan a que contará con 4GB. El dispositivo cuenta con 60, 128 o 256 GB de almacenamiento. Su rendimiento resulta positivo en todos los supuestos; en las pruebas realizadas no se ha experimentado ningún tipo de retardo al ejecutar las aplicaciones.

Apple tampoco ha hecho pública la capacidad de su batería. El portal especializado en móviles GSMArena indica que es de 2.018 mAh. Su duración depende del uso que se dé al dispositivo. Si es intensivo, no alcanza la jornada completa, pero, si se utiliza de forma más comedida, puede llegar al final del día. El móvil es compatible con la carga rápida por cable de 20W, pero Apple no incluye cargador en la caja y alega razones medioambientales.

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