Las tecnológicas estadounidenses refuerzan su hegemonía bursátil

El año de la recuperación económica tras la recesión que trajo la pandemia ha reforzado el dominio bursátil de las grandes tecnológicas estadounidenses. Los bajos tipos de interés, el incremento de los beneficios corporativos, gracias al avance imparable de la digitalización, y su posición de dominio en el mercado continúan empujando al alza las cotizaciones de las compañías de este sector en un año donde muchos de los mercados de renta variable cerraron en máximos históricos. Fruto de estas revalorizaciones, las 50 mayores compañías en Bolsa suman una capitalización de 24,8 billones de euros.

“Al igual que en los años veinte del siglo pasado, acabamos de salir de una importante crisis mundial en medio de (y gracias a) un período de rápido cambio tecnológico”, explican desde Robeco en un informe. Los expertos de la gestora holandesa creen que las compañías tecnológicas conservan aún potencial de subida a medio plazo. “En los próximos años esperamos un importante aumento de la productividad, que será el resultado de la necesidad imperiosa de ampliar la frontera tecnológica existente para que nos ayude a enfrentarnos a las cada vez más complejas exigencias de una sociedad que envejece, los riesgos climáticos y sanitarios y la polarización económica”, argumentan.

Apple es, por segundo año consecutivo, la mayor empresa del mundo por capitalización bursátil. La empresa dirigida por Tim Cook subió en Bolsa un 35% en 2021 y ya capitaliza por valor 2,58 billones de euros. Desde el punto de vista del negocio, fue un buen año para el fabricante del iPhone: en su último ejercicio fiscal (finalizó en septiembre), logró facturar por valor de 365.817 millones de dólares (323.731 millones de euros), un 33% más, mientras que su beneficio mejoró un 64% hasta 94.680 millones.

Si el año de Apple en Bolsa fue bueno, mejor fue el ejercicio vivido por las acciones de Microsoft. La compañía fundada por Bill Gates subió un 53% en los últimos 12 meses, cerrando el ejercicio en 2,25 billones de euros. Microsoft facturó en su último ejercicio fiscal (acabó en junio pasado) 168.088 millones de dólares, un 17% más, y ganó 61.271 millones, un 38% por encima del año anterior. El negocio en la nube o cloud fue el impulsor de sus cuentas.

El tercer puesto en el podio de capitalización bursátil es para Alphabet. La empresa matriz de Google se revalorizó un 66% en 2021 y ya suma un valor de 1,71 billones. Si la propietaria del famoso buscador web ganó dos puestos en el escalafón durante el pasado año, la que descendió una posición fue Amazon. En el año de la retirada del primer plano ejecutivo de su fundador, Jeff Bezos, el gigante de la distribución tuvo un año modesto en el parqué con una subida de solo el 3,9% y vale 1,51 billones. En cambio, la estrella emergente en el mercado fue Tesla. El fabricante de coches eléctricos se revalorizó un 51% y logró entrar en el selecto club de compañías que valen más de un billón de dólares. La transición energética hacia un mundo de bajas emisiones impulsó la firma fundada por Elon Musk en un año difícil para los fabricantes de automóviles por los problemas de suministro debido a los cuellos de botella y a la carestía de chips.

En los 10 primeros puestos de la clasificación por capitalización bursátil, solo hay tres compañías que no pertenecen al sector tecnológico: la mencionada Tesla, la petrolera Saudi Aramco y el brazo inversor de Warren Buffett, Berkshire Hathaway. Junto con el poderío digital, la otra tendencia que se mantiene es el predominio de compañías estadounidenses en pleno pulso comercial y político con Pekín. “Las tensiones entre EE UU y China giran en torno a un darwinismo digital constante, es decir, una carrera de poder global que dura ya décadas impulsada por la tecnología y la inteligencia artificial. En respuesta, China trata de impulsar la autosuficiencia, es decir, promover la fabricación de alta tecnología y el gasto del consumidor local para intentar reducir la dependencia del comercio exterior”, explican los analistas de Allianz en un informe.

En el caso de Europa, la presencia de empresas con sede en el continente dentro de la lista de las 50 más capitalizadas sigue siendo testimonial, siendo Francia (LVMH y L’Oreal) y Suiza (Nestlé y Roche), los países más representados. La única tecnológica europea en el olimpo bursátil es la holandesa ASML, que tras subir en Bolsa un 79% en los últimos 12 meses ya vale 288.000 millones. “Uno de los desafíos que debe afrontar Europa es cerrar la brecha de rendimiento tecnológico con EE UU, diferencial que el mercado ha reflejado en un claro mejor comportamiento bursátil de las cotizadas del sector estadounidense frente a las europeas en las dos últimas décadas. No es algo utópico. Hay que tener en cuenta que el nuevo salto tecnológico en que nos hallamos inmersos descansa en la inteligencia artificial y la robótica, con foco en la digitalización de los procesos industriales”, dicen desde Santander Wealth Management.

Las compañías españolas han perdido posiciones en el escalafón bursátil mundial. En 2021, el Ibex 35 volvió a ser de los índices menos rentables por el peso que tienen en él compañías de la vieja economía (bancos, eléctricas) y la escasa presencia de valores tecnológicos, los favoritos de los inversores en los últimos años. En este contexto, la primera empresa que aparece en el listado de las más valiosas (puesto 160) es Inditex. El grupo textil, que a finales de 2021 anunció una revolución en su cúpula con la salida el próximo mes de abril del actual presidente, Pablo Isla, que será sustituido por la hija del fundador, Marta Ortega, subió en Bolsa un 11,3% el pasado año, llevando su capitalización hasta los 88.918 millones de euros. La segunda compañía española en esta clasificación es Iberdrola. Tras caer en Bolsa un 11%, la valoración de la eléctrica se queda en 66.271 millones y ocupa el puesto 231 en el ranking. Hay que irse hasta la posición 327 para encontrar la siguiente empresa nacional, Banco Santander, con un valor de 50.990 millones.