La importancia de los ajustes predeterminados de iOS y sus aplicaciones para cuidar nuestro almacenamiento en iCloud

La sincronización y almacenamiento de datos en la nube se ha convertido en algo esencial para casi todos nosotros, así  que es completamente normal que hayamos pasado a tener en cuenta no sólo el almacenamiento local de nuestros dispositivos si no también lo que tengamos disponible en los servicios de la nube que utilicemos.

Y como tener más espacio en la nube suele acarrear suscripciones de pago, es algo que se suele (o como mínimo se debería) gestionar con más cuidado. Pero hay un obstáculo que muchísimas aplicaciones presentan: sus configuraciones por defecto buscan saturar el espacio en la nube cuanto antes.

Puede que te hayas topado con esta práctica varias veces, ahí va una lista con ejemplos de lo que hacen algunas aplicaciones si aceptas sus configuraciones por defecto:

Copias de seguridad, subida de carpetas a la nube, duplicado de fotografías… todas estas opciones son bienvenidas, pero el problema es que si no estás atento se activan por defecto y saturan el almacenamiento que tienes en la nube en cuestión de pocos minutos.

Si eres un usuario experimentado sabes dónde ir y qué ajustes tocar, son cosas que puedes evitar rápidamente. Pero la gran mayoría del usuario general ignora cómo funciona todo esto, activa todas estas opciones sin darse cuenta y luego tiene problemas para comprender por qué sus nubes recién estrenadas ya se han saturado.

Es un fenómeno que me recuerda al bloatware de los PC con Windows de hace unos años: mientras los usuarios experimentados saben que lo primero que puedes hacer al estrenar un PC es desinstalar todos los programas que sobran en Windows (demos de antivirus, organizadores…), el usuario general no lo hace y acaba teniendo software instalado que jamás va a utilizar.

Ahora eso se refleja en todas las empresas que buscan que pagues una cuota mensual o anual para disfrutar de más espacio en la nube. Por supuesto, todas esas empresas tienen derecho a promocionar sus opciones de almacenamiento extra. Pero hemos llegado a un punto en el que, viendo los problemas que tienen mis clientes con cada vez más frecuencia, se empieza a acusar una falta de ética.

¿Cómo solucionarlo? Con mejores advertencias ante el usuario, indicando lo que ocupan sus archivos y el almacenamiento que tiene disponible en la nube y señalando bien las opciones a escoger a partir de ese momento. Puede que si lees esto no te haga falta como aficionado que eres, pero en mi trabajo veo cómo cada vez más personas sufren las consecuencias.