Eve Flare, una pieza más para la versatilidad de nuestra iluminación HomeKit

Eve Flare es la apuesta para iluminación portátil de la marca Eve. Un dispositivo con el que, de forma complementaria a la iluminación principal, podemos dar un toque de color a nuestras estancias. Una lámpara que podemos utilizar tanto en el interior como en el exterior, mediante HomeKit o botones, apoyada o colgada, conectada a la corriente o mediante batería, una lámpara que ofrece flexibilidad a nuestra iluminación desde su misma concepción.

Si tenemos que describir el Eve Flare en una frase, aunque las fotos del artículo ya nos han dado más que simples pistas, podemos llamarle una bola de luz. Es una esfera de unos 30 o 35 cm de diámetro que se iluminará siempre que se lo pidamos a Siri.

La Eve Flare puede utilizarse con la misma facilidad, tanto enchufada a la corriente como mediante su batería, gracias a su base de carga inalámbrica.

A nivel exterior, más allá de lo que hemos comentado, cuenta con un acabado esmerilado con lo que, manteniendo la transparencia, no podemos ver el interior de la lámpara, ni siquiera apagada. Gracias a este acabado la luz que proyecta esta esfera es difusa y queda totalmente bien repartida.

Lo primero que hay que decir de la Eve Flare es que se trata de una luz de compañía. Dicho de otro modo, aunque es capaz de iluminar una estancia para poder movernos en ella cómodamente no es, ni de lejos, una luz de lectura. Su potencia es la suficiente para dar a la habitación un toque de color, pero no debemos confundirla con una lámpara de pie ni similar.

En mi caso particular de uso, donde la Eve Flare viene a dar una luz complementaria a la iluminación principal de la sala, esta lámpara cumple exactamente su cometido, ideal por ejemplo por la mañana cuando la luz se enciende junto al despertador.

La duración de la batería de esta lámpara me ha sorprendido más que agradablemente. Estamos hablando, según mis pruebas, de más de nueve horas de batería de forma continuada al 100% de brillo en un color claro. La recarga de la batería desde el 0 al 100% dura, aproximadamente unas 5 horas.

En mi opinión, la capacidad de esta lámpara de usarse de forma permanente conectada a la alimentación, así como poder cogerla y moverla, le da una versatilidad muy importante. De hecho la versatilidad es tal que podemos controlar la Eve Flare directamente en el dispositivo, sin usar HomeKit, ideal, por ejemplo, si nos la llevamos al jardín donde ni siquiera llega la señal del Wi-Fi. Con un par de botones podemos apagar y encender la luz así como cambiar su color. Un detalle que se complementa con la posibilidad de colgarla gracias a un pequeño aplique en su base.

Gracias a su diseño totalmente neutro, a la batería que la alimenta y a la posibilidad incluso de colgar la lámpara del techo o similar, las opciones que ofrece la Eve Flare son muy interesantes. Ya sea para dar un toque de color a nuestra habitación por la mañana, acompañarnos en una cena al fresco en la terraza o iluminar muy suavemente el salón durante la tarde, esta lámpara cumplirá su cometido.