El iPhone SE 2020 tras un mes de uso: un mínimo muy máximo

Es este. No busques más. El iPhone que lo tiene todo para empezar. O para continuar. Un terminal reducido a la esencia del ecosistema de Apple. Puntero en lo que importa, satisfactorio en lo demás. El iPhone SE (2020) es el mínimo común múltiplo de los iPhone. Un mínimo muy máximo.

Llevamos años viendo cómo crecían las pantallas de los iPhone. Hasta el punto de que ahora el más grande de ellos cuenta con 6,5 pulgadas, casi el doble del tamaño con el que vio la luz por primera vez. Aunque muchos hemos ido dando saltos progresivos hacia mayores diagonales, no todos los usuarios se sienten cómodas con ellas.

El iPhone SE 2020 se mantiene en las 4,7 pulgadas. Un tamaño mayor que el SE original pero que comparado con el resto de terminales del mercado sigue siendo “pequeño”. Su peso y dimensiones reducidas hace que llevarlo en el bolsillo apenas se note. En especial si decides prescindir de funda.

Es un iPhone que está ahí cuando lo necesitas. Metes la mano en el bolsillo y sabes que, aunque no lo sientas, vas a poder utilizarlo en unos segundos. Esta sensación de confianza va más allá de su disponibilidad e involucra todo lo que nos ofrece.

En este mes de uso me he sorprendido pensando en todo lo que es capaz de hacer este pequeñajo. Es tremendamente veloz en todas las tareas. Lanza apps, se mueve por ellas, cambia los modos de la cámara, comparte fotos, navega y juega a una velocidad endiablada. En este sentido no tiene nada que envidiar a los demás iPhone.

Como sabemos, esto es gracias a su procesador A13 Bionic. Precisamente el mismo que montan todos los iPhone 11 de 2019 y que tan buen resultado está dando. Con el añadido de que sabemos que se mantendrá al día y actualizado durante un buen puñado de años.

Con la potencia del A13 Bionic hubiera sido un desperdicio no probar algunos juegos casuales con el iPhone SE. En estas semanas de uso, me he enganchado a Into the dead 2, una secuela del mítico runner de zombies bastante exigente en gráficos y batería. El iPhone SE ha aguantado todas las sesiones de juego diarias (aunque cortas) sin un solo sobresalto.

También he aprovechado a probar Hologo, una app educativa que nos enseña matemáticas, física, química y otras ciencias mediante realidad aumentada. Por supuesto, la experiencia es estupenda salvo por un punto: el tamaño de la pantalla. Un iPad es una herramienta más cómoda para este tipo de tareas, pero que el iPhone SE pueda con ellas es un punto a su favor.

Por último, la cámara. Aquí me remito a la prueba a fondo que hizo Pedro Aznar del iPhone SE (2020) en su momento:

Hasta que no lo tienes en tus manos, no te lo puedes creer. Más cuando en los últimos siete meses has estado utilizando un iPhone 11 Pro Max. Es cierto que las fotos con poca luz o en interiores no son comparables, dado que carece del modo noche. Tampoco tenemos el modo Deep Fusion por tener únicamente un solo sensor.

Pero en el resto de situaciones, las fotos son las de un iPhone muy competente.

Puede que lo que más me guste del iPhone SE que hemos probado es su color rojo. Cuando lo tuve en mis manos por primera vez, me acordé de esa frase que le dice Hagen a Máximo en la película Gladiator, justo antes de su primera lucha en un lugar perdido del norte de África:

Es difícil contradecir este argumento. El iPhone SE PRODUCT(RED) es, desde luego, el color a elegir. Uno con el que además estaremos ayudando para la lucha contra el COVID-19. Es mejor apreciarlo en esta galería de fotos:

Tal vez lo único que se le puede achacar a este iPhone es la batería. En los primeros días de configuración, la batería se acercó peligrosamente a cero. Llegué al final de la jornada con un 5-10%, aunque posteriormente se ha estabilizado en los 20-25% al final del día. Al venir de un iPhone que con facilidad terminaba el día con un 40-50% de autonomía de sobra, me ha dejado con cierta ansiedad.

También es cierto que mi uso diría que ha sido por encima de lo normal debido al uso continuado de funciones, apps y pruebas. En circunstancias normales, sin estar confinado en casa con Wi-Fi siempre a mano, con llamadas, mensajería, redes sociales, un puñado de sesiones cortas de juego y alguna que otra foto, el iPhone SE debería llegar al final del día.

Eso sí, el margen sería escaso, con posibilidad de tener activado el modo ahorro en los últimos instantes. En caso de prever un día especialmente intenso, es conveniente tener un cable de carga, una batería externa o una carcasa con batería a mano.

Y así volvemos al principio, cuando decíamos que este iPhone SE 2020 es la base sobre la que tomar una decisión de compra. Es el punto de partida de aquellos que busquen renovar equipo o entrar en el ecosistema de la manzana por primera vez. Un terminal que da más satisfacciones y sorpresas de los que uno espera en este rango de precio (489 euros en adelante).

Un terminal que también estará en el punto de mira de las empresas que busquen seguridad, durabilidad, confianza y ecosistema a un coste razonable. Pocas veces hemos visto una propuesta de Apple tan equilibrada en todos los sentidos. Puede que el iPhone SE 2020 no sea el superventas de la temporada. Pero desde luego va a ser el terminal de millones de usuarios.

Este producto ha sido cedido por K-Tuin para la prueba por parte de K-Tuin. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas.