Qué son y por qué es buena idea usar las copias de seguridad de iOS archivadas en nuestro Mac

Además de las copias de seguridad en iCloud, incluso las temporales, otra forma de resguardar la información de nuestro iPhone o iPad es realizar la copia de seguridad en el Mac. Este sistema tiene algunos inconvenientes, cierto, pero también varas ventajas. Una de ellas son las copias de seguridad archivadas.

Las copias de seguridad, tanto de iCloud como en el Mac, se hacen de manera que las nuevas sustituyen a las antiguas. Es cierto que hay cierto margen, especialmente en iCloud, pero es realmente muy reducido. Al final, lo que busca este sistema es no cargar nuestro espacio de copias de seguridad.

En algún caso, sin embargo, es interesante poder retener una copia concreta. Puede ser, por ejemplo, antes de cierta actualización del sistema o antes de borrar cierta aplicación. Una copia que, a pesar de las copias sucesivas y posteriores siempre se mantendrá intacta. Esto no es posible en iCloud, pero sí en el Mac, y es justo a lo que nos referimos como copias archivadas.

Archivar una copia de seguridad en el Finder de nuestro Mac es de lo más fácil, algo que podemos hacer desde macOS Catalina en adelante. Los pasos a seguir son los siguientes:

Así de fácil. Gracias a este sistema, la próxima copia de seguridad que realizamos con el Mac de nuestro iPhone se guardará como una nueva copia, sin modificar la que acabamos de archivar. Con ello, aunque ocupemos algo más de espacio en el disco, sabremos que siempre tendremos una copia concreta en un estado específico a la que volver.

Imagen | Daniel Korpai