Me han regalado un producto de Apple y se me ha roto o perdido, ¿qué hago?

Es la inocentada más desafortunada que puedes tener hoy, pero a veces pasa que te regalan algún producto de Apple por Reyes y se te rompe, o lo has perdido. Es motivo de sobra para agitar el puño a los cielos y soltar todo el diccionario de insultos de la Real Academia Española de la Lengua, pero afortunadamente hay relativas soluciones a las que podemos optar.

Comencemos por lo más leve: has perdido lo que te han regalado. Si lo que has perdido es un HomePod, una funda o cualquier otra cosa que no se pueda localizar, lo mejor es que asumas esa pérdida porque lo único que puedes hacer es seguir buscando a la antigua usanza.

Pero si has perdido un iPad, unos AirPods o cualquier otro dispositivo/accesorio que pueda ser localizado mediante la red Buscar aún hay esperanza. Obviamente tienes que haberlo configurado anteriormente, pero es lo que te da la oportunidad de localizarlo.

Si estás en esta situación, respira hondo y busca un ordenador o dispositivo (de cualquier plataforma) que esté conectado a internet. Si es un ordenador o un dispositivo Android, abre un navegador y accede a la web de Buscar de Apple. Si estás usando un iPhone o un iPad, basta con que abras la aplicación Buscar.

Accedas como accedas, verás un mapa con el que podrás ubicar todos los dispositivos a tu nombre ya sea en tiempo real o viendo la última ubicación con conexión. Si haces click o tocas encima de uno de los dispositivos podrás ver las diferentes opciones que tienes a mano en ese momento:

Dependiendo de dónde y cómo localicemos lo que hemos perdido actuaremos de un forma u otra, eso ya depende de la situación. Pero la clave es que al menos podemos ver dónde está ese dispositivo e intentar recuperarlo.

Otra situación que nadie quiere pero que a veces ocurre es que un producto de Apple recién estrenado se rompa o sufra algún tipo de avería. Aquí hay que mencionar dos situaciones diferentes: que el producto tenga una avería interna que haya venido de fábrica, o que se haya roto accidentalmente.

Si el producto tiene una avería interna de la que no eres culpable, la solución es fácil: acude a una Apple Store o distribuidor autorizado de ello. Como el producto es nuevo y está en garantía, Apple debería proporcionarte uno nuevo y quedarse con el averiado. La aplicación oficial Soporte puede ayudarte con eso.

Si la rotura la has causado tu por accidente (un iPhone con su frontal roto es lo más común) el proceso es el mismo, pero te toca pagar la reparación ya que la garantía no cubre daños accidentales. Pagas menos, eso sí, si previamente has adquirido una garantía extendida de AppleCare. Puede que sea algo a considerar si tienes un historial más bien largo de caídas accidentales.

Imagen | Ali Abdul Rahman