Así podemos apagar la cámara de nuestro Mac en las videoconferencias, aunque puede que a nuestro jefe no le guste mucho

Ahora que cada vez más reuniones se celebran de forma virtual acabamos pasando horas delante de la cámara de nuestro Mac. Sabiendo que las videollamadas cansan, y mucho, podemos decidir apagar la cámara de nuestro Mac durante las videoconferencias, aunque quizá deberíamos pensárnoslo dos veces.

Apagar la cámara de nuestro Mac dentro de la app o servicio de videoconferencia en sí es muy simple: basta con que toquemos el botón en forma de cámara de vídeo. Pero aquí lo que vamos a hablar es de impedir que estas apps o servicios puedan siquiera plantearse acceder a nuestra cámara.

Tenemos dos recursos para impedir este acceso. El que usemos el uno o el otro depende de qué herramienta usemos en la empresa para realizar las reuniones virtuales. Si hablamos de una aplicación, como puede ser Slack, Zoom o Skype, lo que debemos hacer es acceder a los ajustes de privacidad del Mac, lo haremos así:

Si para realizar las reuniones utilizamos un servicio web, entonces el permiso de acceso a la cámara debemos retirarlo desde Safari. Para ello seguiremos estos pasos:

Con esto conseguiremos que ninguna app ni servicio web pueda acceder a nuestra cámara. No hablamos de desactivarla manualmente, hablamos de que ni siquiera podrá pedir el permiso. Recordemos, ya que hablamos del tema, que siempre, siempre, siempre que la cámara esté en uso veremos encender el pequeño LED verde junto a ella, pues forma parte del circuito de alimentación de la cámara físicamente. Esto significa que si no vemos el LED la cámara no está en uso.

Visto qué podemos hacer para que no se nos vea durante las reuniones hablemos de si debemos hacerlo. Tal como nos cuentan nuestros compañeros de Xataka, apagar la cámara durante las videollamadas de trabajo es una mala idea. O por lo menos, esto es lo que podría pensar nuestro jefe.

Existen estudios que señalan que esta acción perjudica al empleado a largo plazo, ya que muchos directivos consideran que quiénes no dan la cara están menos comprometidos con la compañía. Según las cifras, el 92% de los ejecutivos encuestados considera que apagar la cámara con regularidad es señal de que el empleado no tiene futuro a largo plazo en la empresa.

Mientras, el 43% piensa que si no conectamos la cámara durante las reuniones es porque navegamos por internet o estamos en redes sociales. El 40% piensa que estamos enviando mensajes de texto o chateando. Porcentajes que se unen a que el 96% de los ejecutivos encuestados piensan que los trabajadores en remoto están en desventaja frente a los que trabajan en la oficina.

Tal como podemos ver, apagar la cámara de nuestro Mac durante las reuniones es realmente sencillo. Aunque el efecto de hacerlo, en general, quizá es poco atractivo. Si bien cabe esperar que ningún jefe ponga trabas a una o dos reuniones en las que solo participemos mediante el audio, la costumbre puede ser contraproducente. La decisión, en todo caso, es enteramente nuestra.